Así iniciamos nuestra amena conversación con el hijo de Cruz y María, el que se vino un día a la capital buscando progreso y fue recibido por la recluta, tres meses de aprendizaje inmerso en la doctrina militar que le fortalecieron para enfocar en el rumbo que con el tiempo se trazaría. Como todo niño de nuestros llanos venezolanos, inició su carrera a orillas del Río Apure, donde tuvo la dicha de vivir en un caserío rural a escasos 500 metros del caudaloso río.
Escuchar a Rafael, es trasladarse a una cita obligada al reencuentro con nuestras raíces, con nuestra cultura, con el perfecto ensamble de preguntas y respuestas que se generan entre un arpa, un cuatro y unas, siempre, interventoras maracas. Así nos vamos enterando que todas sus composiciones son hechos vivenciales, anécdotas de la vida de un cantante que a la par de sus sueños, formalizó en el área de la salud, como T.S.U. en Enfermería, profesión en la cual se mantiene vigente y al día, en sus avances.
Padre de tres varones, Rafael compone para la mujer venezolana, para este, su país que tanto le hincha el pecho de orgullo, y al que espera ir representando poco a poco, pero con el profundo sentimiento que le coloca a todo cuanto realiza.
Ganador de varios festivales regionales y nacionales, saca al mercado su primer Cd, que se titula “Cantante y Mujer Celosa” el cual promociona actualmente por todo el estado Aragua y más pronto que tarde, por todo el país, ya hay un comienzo: el estado Nueva Esparta.
¿Qué le gusta comer a Rafael Colina?
Algo sencillito como soy yo, Cachapa con un buen queso de mano, caraotas negras y tajadas.
¿Que recuerdas de tu pueblo?
El olor a campo, la siembra, los cultivos agrícolas, el levantarme de madrugada para ir al ordeño, el caudal de mi río Apure, el bañarse en sus aguas. Es un recuerdo que me acompaña constantemente al cerrar mis ojos para entonar una canción. Es la misión de un veguero, salir de su tierra para regar la semilla de la música venezolana por cada región del centro del país.
¿Qué piensas de la música que incita a la transculturización de nuestra juventud?
Respeto todos los géneros musicales, respeto profundamente todas las ideologías, pienso que cada personas escucha lo que le motiva. Aún cuando yo no comparta ciertos tipos de música, no juzgo, por el contrario, hago mi mejor esfuerzo para transmitirles a los más jóvenes el sentimiento por lo nuestro, en cada letra que compongo, en cada letra que interpreto.
¿Una meta por cumplir?
Consolidarme como cantante de música criolla, que desde ya, es un proceso comenzado, un ciclo iniciado y estudiar la carrera de Educación Física.
¿Una frase?
“No importa que el sol se meta, que el viento seca la ropa” y “Perdiendo también se gana”. Son dos frases que acompañan mi destino, mi sostén y mi fortaleza cuando vienen las tempestades que usualmente azotan el paso de la sensibilidad de un artista. Mi esencia nunca será alterada por nada ni por nadie, siempre seré el mismo.
¿Por qué, “El Pollo de Banco Largo”?
Por el orgullo que mi gente siente por lo bien que les he representado, es imposible para mi sufrir del ego común de un artista, puesto que salí de Banco Largo, ese noble caserío rural a representarlos dignamente, cada éxito se los dedico a ellos.
Así culminamos nuestro encuentro con Rafael Colina, deseándole grandes éxitos y ofreciéndole las puertas abiertas de nuestro Semanario Bolivariano El Centro, para que nos deje saber de los avances en su carrera
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KATHRINA Entrevista realizada por Nakary Rodriguez/ diario "el aragueño" / revista IntermezzoA su corta edad, propia de saborear la coquetería femenina, sólo le preocupa formarse como artista integral y enaltecer su esencia, por lo que además de pintar y ser una excelente cursante del 5to año de bachillerato en el liceo Agustín Codazzi de Maracay, practica la musicoterapia.
Es muy perspicaz y sus ojos siempre buscan en el infinito para que, coordinada con su mente, pueda ofrecer la mejor respuesta. Es poseedora de un rostro angelical y con tan sólo 16 años de edad se gana el corazón de la gente, no sólo por su avasallante personalidad, sino porque desde ya se perfila como una artista integral con talento de sobra y humildad para embelesar.
Ella es Katherine Caballero Sánchez, una artista plástica dedicada al arte espiritual y cuyas obras identifica con la firma Kathrina.
Aunque su actividad artística profesional a penas comienza ha estado ligada siempre a las manifestaciones culturales a través de su madre, Yorleth Sánchez, y su padrino, Carlos Ascanio Evanoff, director de la Escuela de Musicoterapia Wan, ubicada en Maracay, y en la que Kathrina ha aprendido a explorar más allá de los colores y los pinceles.
La musicoterapia es una herramienta que le permite relajarse, inspirarse, encontrarse consigo misma y hasta renovar energías cuando se siente cansada, agotada, desanimada y agobiada. Es una actividad que practica en muchas oportunidades junto a su madre, para permitirse una conexión única de afectividad entre ambas.
A su corta edad, propia de saborear la coquetería femenina, sólo le preocupa formarse como artista integral y enaltecer su esencia. Es una excelente cursante del 5to año de bachillerato en el liceo Agustín Codazzi de Maracay, donde tiene como índice académico 18.85, que la ubica entre los mejores 10 estudiantes.
"Todos me critican porque me salió el cupo para estudiar Medicina en la Universidad de Carabobo y lo rechacé, porque creo que deben dárselo a otro que sí quiera. Yo voy a seguir con la carrera en la Escuela de Artes Visuales Rafael Monasterios, para sacar el técnico medio en Artes y luego entrar en el Instituto Pedagógico Armando Reverón, para obtener la licenciatura. No creo que haya cometido un error, hice lo justo" .
Ama tanto la literatura y las artes como la matemática y la ciencia. Aunque por ahora rechaza estudiar medicina, tiene planeado hacer la carrera dentro de unos años, pero desde la perspectiva de la medicina china, para curar con masajes, para lo cual se prepara desde ya en forma autodidacta.
Esta joven conversó con Intermezzo y contó, entre otras cosas, que es amante de la poesía, de la playa, del chateo y el internet, y le apasiona escuchar música clásica, porque la hace sentir libre.
- ¿Por qué pintas?
- Porque la pintura me relaja, es un perfecto antiestrés, me llena. Cuando pinto me entrego, no es un oficio, es mi vida.
- ¿Por qué te inclinas hacia el arte espiritual?
- No es un capricho, es una necesidad que siento, cada cuadro que pinto es único, porque lo importante es que quien lo compre realmente lo requiera y se conecte con él. Por eso sólo los vendo en tiendas de venta de artículos de Feng Shui. Al venderse una obra le hago una imposición de mano, medito y le pido a Dios porque quién compró.
- ¿A la hora de pintar también meditas?
Si, pero entonces le pido a Dios que me de los colores correctos para pintar.
- ¿Tienes entonces influencia de la filosofía hindú?
No sólo de la hindú, sino de la china, me encantan esas deidades, me encanta el arte espiritual, a través de él puedo transmitir situaciones positivas, puedo detallar y dejar que el espectador vea más allá, que tenga algo distinto que ver en cada obra. Pinta un cuadro me puede llevar hasta dos meses o más, inclusive tengo uno que llevo cinco meses pintándolo y aún me quedan detalles por incluir.
- ¿Eres tan sólo una adolescente, no vas a pasear a los centros comerciales?
- Claro, me encanta ir a pasear con mis amigas, me gusta chatear y navegar por internet, pero trato siempre de no perderme, de estar centrada en lo que quiero, porque a nosotros los adolescentes nos gusta vivir todo rápido.
¿Estás enamorada?
- Quiero crecer profesionalmente, cumplir mis metas y cuando me sienta preparada tener una relación, no quiero que ningún muchacho me desvíe de lo que quiero.
¿Un anhelo?
- Pintar un Bolívar energético, enviando mucha energía a Venezuela.
¿Rumbeas?
- Poco, soy más casera.

sarawasti/ Pintura sobre madera/ arte mandalas ( se encuentra expuesta en la Academia de musicoterapia WAM en Maracay, estado- aragua)
Diosa laxmi

Desnudo
















